viernes, 27 de noviembre de 2015

El Reloj Angelote

No sé leer relojes de agujas.

Bueno, no es del todo cierto, sí sé, lo que pasa es que tardo 5 minutos en dar la hora así que tengo que volver a mirarla... y así cada 5 minutos, con lo que entro en un bucle con el que he gastado muchas pilas, me han dejado sólo muchas veces y me quieren de sustituto del Carbono14.

Pero ha llegado el padre de Angelote, un chico con síndrome de Down, y ha creado esta maravilla.

Me parece una idea preciosa y útil, ha ayudado a Angelote a aprender a leer la hora y a mí a hacérmelo más fácil.

Probablemente me compre uno.

La idea de escribir un blog como éste nace de otro blog, el de La Historia de Jan, lo escribe mi amigo Bernardo para contar el día a día de Jan, su hijo.

Yo envidio ese tesón de 6 años escribiendo a diario, así que pensé que igual esa disciplina me acercaría a la paz, al sosiego, a la templanza y a la calma que Bernardo me proyecta.

Jan va a ser el protagonista de una película en breve y todo gracias a su padre. Investigad un poco en el link de arriba o echad un vistazo a este vídeo.

Padres como Bernardo o el de Angelote tienen mucho que enseñarnos.

Bueno, pues ya sabéis dos cosas que antes no sabíais, que existe el Reloj Angelote y que es mejor no preguntarme la hora.

Os dejo la web con su historia y todos los links.

Tenemos muchos ejemplos cercanos para querer ser mejores personas.
Manchémonos de ellos.

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